Archive for 21 noviembre 2009

Análisis: Lucha contra la piratería en aguas de Somalia

21 noviembre 2009

Somalia es desde hace lustros un territorio ‘sin gobierno’, sumido en la anarquía de una guerra civil fratricida entre clanes tribales que han convertido aquel territorio en un reino de taifas donde las milicias armadas campan a sus anchas imponiendo su voluntad sobre el débil Gobierno Federal de Transición somalí, que apenas ejerce un control efectivo sobre la capital, Mogadiscio, y sus suburbios.

En Somalia la piratería constituye una actividad tan lucrativa como el tráfico de armas y drogas, así como una vía alternativa para la financiación del radicalismo religioso y la actividad insurgente en la región en un contexto de escasez por la persecución y congelación que padecen sus fuentes y líneas de financiación por el esfuerzo internacional contra el terrorismo, principalmente el yihadista.

Somalia constituye un caso similar al de Afganistán, donde el desgobierno y el vacío de poder contribuyeron al establecimiento de infraestructuras terroristas y del tráfico internacional de armas y estupefacientes. La piratería es también un oficio en un país devastado por la hambruna y el desempleo tras dos décadas de guerra civil sostenida.

La intervención y congelación de los activos financieros piratas en el extranjero en forma de cuentas numeradas e inversiones ha de ser una prioridad de la comunidad internacional en aras de evitar que estos fondos contribuyan a sostener y mejorar la capacidad y los medios con que cuentan los piratas y minar así su operatividad.

El poder blando de las potencias occidentales es imprescindible para involucrar a los actores pertinentes y estimular su implicación en la lucha contra la piratería, pero resulta imperativo que estas medidas sean complementadas, al menos de forma transitoria, con un despliegue de medios militares aeronavales con un triple propósito: control, disuasión y actuación.

La ineficacia en la aplicación del limitado marco legal existente contra la piratería debería dar paso a un régimen transitorio conforme con el Derecho internacional materializado en la imposición de una zona de exclusión a la navegación al tráfico marítimo no autorizado con origen y destino en las costas de Somalia al amparo de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, reconocida por las organizaciones regionales, como la Unidad Africana, que podrían contribuir con medios al esfuerzo internacional que ya desarrollan la UE (Operación ATALANTA) y otras naciones a través de sus buques en la zona.

Eso daría mayor legitimidad a la resolución, cuyo progreso en el Consejo de Seguridad no encontraría obstáculos por no verse comprometidos los intereses nacionales de las grandes potencias. Después de todo, ¿quién hace negocios con Somalia? Como tradicionales abanderados de la libertad de navegación en los mares, británicos y estadounidenses habrían de ser los llamados a proponer tal resolución en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU en su calidad de miembros permanentes.

La tecnología y los sensores que equipan a las plataformas navales y aéreas ya operativas en la región y a otras susceptibles de despliegue, unido al empleo de los satélites, otorgarían un control decisivo de la zona de operaciones a una fuerza aeronaval internacional, pero ello exigiría un importante esfuerzo presupuestario en esta época de austeridad por la coyuntura económica internacional.

Los medios existen, pero como en otras tantas ocasiones falta la voluntad política para dar respuesta a los desafíos a los que se enfrenta la comunidad internacional, máxime cuando no existen intereses financieros o geoestratégicos en juego que justifiquen una intervención a gran escala.

 

© ERP, 2009

Parecidos razonables: Bombarderos estratégicos, Horten Ho XVIII vs Northrop B-2A

18 noviembre 2009

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Arriba: Horten Ho XVIII, Luftwaffe (superior). Northrop B-2A Spirit, USAF (inferior).

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Arriba: Horten Ho V (1942), Luftwaffe (superior). Northrop B-2A Spirit, USAF (inferior).

Otros parecidos razonables

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Los piratas somalíes del siglo XXI

15 noviembre 2009

Un crimen del Siglo XVII adaptado a los medios del Siglo XXI. Éstas son algunas de las características distintivas de la piratería que afecta al tráfico marítimo internacional y a la actividad pesquera en aguas del Océano Índico.

Área de operaciones

Franja costera litoral, mar territorial y aguas internacionales frente a Somalia, una costa muy extensa sobre la que el Gobierno Federal de Transición somalí carece de control efectivo; Golfo de Adén y Cuerno de África; cuadrante noroccidental del Océano Índico.

El radio de acción de los piratas se ha extendido de forma considerable, registrándose ataques como el perpretado contra el superpetrolero M/V Sirius Star en noviembre de 2008 a 500 millas náuticas de la costa de Kenia y otras tentativas posteriores a considerable distancia de las costas de Tanzania. Recientemente, una fragata de la Armada francesa capturó una embarcación pirata a más de 1.200 kilómetros de la costa somalí.

Eyl, capital de la región costera somalí de Puntland, constituye un puerto de refugio hacia donde los piratas suelen dirigir los buques secuestrados. A modo de una moderna Isla de la Tortuga, la economía local de Eyl es floreciente gracias a la piratería.

Medios

Los piratas disponen de una infraestructura de comunicaciones y una red de contactos que les proporciona información del tránsito marítimo desde el Golfo de Adén, encrucijada del tráfico marítimo internacional con origen y destino en el Golfo Pérsico y puerta del Mar Rojo.

Disponen de embarcaciones fueraborda de alta velocidad (esquifes) para dar alcance y abordar a los mercantes y pesqueros, más lentos y con menor capacidad de maniobra y evasión. El pequeño tamaño, su fabricación en materiales compuestos de fibra y el oleaje dificultan en muchas ocasiones que sean detectadas en su aproximación por el radar de superficie de los buques civiles atacados.

Estas embarcaciones proceden de puertos seguros, o de refugio, en la costa somalí o de buques nodriza que se encuentran navegando o fondeados en aguas internacionales.

Esquife pirata en evasión

Armamento

Principalmente, fusiles de asalto AK-47/AK-74 (7,62 mm) y lanzagranadas RPG (Rocket-propelled granade) de fabricación rusa, china o procedentes de los arsenales de los antiguos países del bloque oriental, además de armas blancas de todo tipo.Fusiles de asalto Kalashnikov de las series AK-47/AK-74

Lanzagranadas RPG-7 de fabricación rusa

Tecnología

GPS y telefonía vía satélite financiada por el dinero obtenido de los rescates.

Modus operandi

Los piratas obligan a detenerse a los mercantes y pesqueros con maniobras intimidatorias y fuego de armas automáticas, tras lo cual los abordan haciendo uso de escalas y cuerdas fijadas a la borda, en ocasiones por medio de garfios propulsados por cohete. A veces el abordaje se produce sin previa advertencia y al amparo de la noche.

La tripulación de los buques atacados, por lo general desarmada, resulta presa fácil para los piratas, que conducen el buque hasta un puerto de refugio, como el de Eyl (Somalia) desde donde evacúan a la tripulación hasta algún punto tierra adentro y la mantienen cautiva hasta que se paga el rescate por ésta y la carga. En otras ocasiones, los mantienen retenidos a bordo de los buques.

Los piratas han mostrado su capacidad para abordar y secuestrar todo tipo de buques, desde yates y embarcaciones turísticas, pasando por pesqueros, cargueros y porta contenedores, hasta superpetroleros. También han mostrado su temeridad y agresividad (por no decir estupidez) enfrentándose a un destructor de la Armada india o intentando abordar un buque de aprovisionamiento de la Armada francesa, obviamente con penosos resultados para la embarcación agresora y los asaltantes.

Otras entradas relacionadas en Rojo y Gualda

Parecidos razonables (II): Bombarderos estratégicos, B-1B vs Tu-160

14 noviembre 2009
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Arriba: Rockwell B-1B Lancer, Fuerza Aérea de los EEUU (USAF)/Tupolev Tu-160 Blackjack, Fuerza Aérea Rusa
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Arriba: Rockwell B-1B Lancer, Fuerza Aérea de los EEUU (USAF)/Tupolev Tu-160 Blackjack, Fuerza Aérea Rusabar_blank

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Arriba: Rockwell B-1B Lancer, Fuerza Aérea de los EEUU (USAF)/Tupolev Tu-160 Blackjack, Fuerza Aérea Rusa
 
  
Arriba: Rockwell B-1B Lancer, Fuerza Aérea de los EEUU (USAF)/Tupolev Tu-160 Blackjack, Fuerza Aérea Rusa

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Otros parecidos razonables

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Recomendamos: On board the Air Force One – The National Geographic Channel

14 noviembre 2009

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Remarks by the President, Barack H. Obama, at the signing of the National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2010

5 noviembre 2009

The White House, October 28, 2009

Good afternoon. I have often said that meeting our greatest challenges would require not only changing policies in Washington but changing the way business is done in Washington; that it would require a government that’s more efficient and effective and less influenced by lobbyists and parochial politics. And I’m pleased to say that when it comes to the defense bill I’m about to sign into law, we’ve taken some important steps towards that goal.

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I want to acknowledge my outstanding Vice President, Joe Biden.  Attorney General Eric Holder is here. And all members of Congress who are joining us here today, thank you very much for your outstanding work. You can give members of Congress a round of applause. 

As Commander-in-Chief, I will always do whatever it takes to keep the American people safe, to defend this nation.  And that’s why this bill provides for the best military in the history of the world.  It reaffirms our commitment to our brave men and women in uniform and our wounded warriors.  It expands family leave rights for the family members of our troops and veterans.  And it makes investments in the capabilities necessary to meet 21st century challenges.

But I have always rejected the notion that we have to waste billions of dollars of taxpayer money to keep this nation secure.  In fact, I think that wasting these dollars makes us less secure. And that’s why we have passed a defense bill that eliminates some of the waste and inefficiency in our defense process, reforms that will better protect our nation, better protect our troops, and save taxpayers tens of billions of dollars.

Now, at the outset, let me just say that this effort would not have been possible without an extraordinary Secretary of Defense. And so I want to thank publicly Bob Gates for his service to our nation. 

Having served under eight Presidents of both parties, this is a man who understands that our defense budget isn’t about politics, it’s about the security of our country, and who knows that every dollar wasted is a dollar we can’t spend to care for our troops or protect the homeland.

And over the last several months, he took that fight to Congress.  He challenged conventional thinking, and he emerged with several critical victories.  So on behalf of the American people, I want to thank you, Bob, for your extraordinary efforts.

Now, Bob couldn’t have been successful had it not been for the next person I want to introduce, Admiral Mike Mullen, the Chairman of the Joint Chiefs of Staff.  He provided wise counsel and stood with us in our efforts to initiate reform, even though it probably occasionally caused some heartburn inside of the Pentagon as well, because change is hard.  And so I’m very grateful for his leadership and excellent work. 

And finally, I want to thank the members of Congress, particularly Senators Carl Levin and John McCain, and Congressmen Ike Skelton and Buck McKeon.  As the chairmen and ranking members of their respective committees, they did an outstanding job.

Now, this bill isn’t perfect.  This bill is an important step forward, but it’s just a first step.  There’s still more waste we need to cut.  There are still more fights that we need to win.  Changing the culture in Washington will take time and sustained effort.  And that’s why Secretary Gates and I will continue waging these battles in the months and years ahead.
    
But I will say that when Secretary Gates and I first proposed going after some of these wasteful projects, there were a lot of people in this town who didn’t think it was possible, who were certain we were going to lose, who were certain that we would get steamrolled, who argued that the special interests were too entrenched, and that Washington was simply too set in its ways.

And so I think it’s important to note today we have proven them wrong.  Today we’re putting an end to some wasteful projects that lawmakers have tried to kill for years.  And we’re doing this because Secretary Gates and I both know that we can’t build the 21st century military we need unless we fundamentally reform the way our defense establishment does business. The Government Accountability Office, the GAO, has looked into 96 major defense projects from the last year, and found cost overruns that totaled $296 billion, an amount of money that would have paid our troops’ salaries and provided benefits for their families for more than a year.

And we all know where this kind of waste comes from indefensible, no-bid contracts that cost taxpayers billions and make contractors rich; special interests and their exotic projects that are years behind schedule and billions over budget; entrenched lobbyists pushing weapons that even our military says it doesn’t want and doesn’t need, the impulse in Washington to win political points back home by building things that we don’t need at costs we can’t afford.  This waste would be unacceptable at any time, but at a time when we’re fighting two wars and facing a serious deficit, it’s inexcusable.  It’s unconscionable.  It’s an affront to the American people and to our troops, and it has to stop.

And already I’ve put an end to unnecessary no-bid contracts. I signed bipartisan legislation to reform defense procurement so weapons systems don’t spin out of control.  And even as we made critical investments in the equipment and weapons our troops do need, we’re eliminating tens of billions of dollars in waste we don’t need.  So no longer will we be spending nearly $2 billion to buy more F-22 fighter jets that the Pentagon says they don’t needThis bill also terminates troubled and massively over budget programs such as the Future Combat Systems, the Airborne Lasers, the Combat Search and Rescue helicopter, and a new presidential helicopter that costs nearly as much as Air Force One I won’t be flying on that.

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The cancelled Marine 1 new presidential helicopter

At the same time, we accelerated or increased weapons programs needed to confront real and growing threats, the Joint Strike Fighter, the Littoral Combat Ship, and more helicopters and reconnaissance support for our troops at the front.

And this bill also reduces waste and fraud in our contracting system, as well as our reliance on private contractors for jobs that federal employees have the expertise and the training to do.

So today I’m pleased to say that we have proved that change is possible. It may not come quickly, or all at once, but if you push hard enough, it does come eventually.

Now, speaking of that, there is one more long-awaited change contained within this legislation that I’ll be talking about a little more later today.  After more than a decade of opposition and delay, we’ve passed inclusive hate crimes legislation to help protect our citizens from violence based on what they look like, who they love, how they pray, or who they are. 

I promised Judy Shepard, when she saw me in the Oval Office, that this day would come, and I’m glad that she and her husband Dennis could join us for this event.  I’m also honored to have the family of the late Senator Ted Kennedy, who fought so hard for this legislation.  And Vicki and Patrick, Kara, everybody who’s here, I just want you all to know how proud we are of the work that Ted did to help this day, make this day possible.  So and thank you for joining us here today. 

So, with that, I’m going to sign this piece of legislation.  Thank you all for doing a great job.  All right.

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4 noviembre 2009

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