Archive for 28 enero 2012

F-16IQ para la Fuerza Aérea Iraquí

28 enero 2012

img_f16iq_th_LMphoto

Irak ha solicitado al Gobierno de los Estados Unidos la venta de un total de 36 cazabombarderos polivalentes Lockheed Martin F-16C/D Fighting Falcon Block 50/52, modelo con el que pretende dotar en los próximos años a 2 escuadrones de la nueva Fuerza Aérea Iraquí (Al Quwwa al Jawwiya al Iraqiya o Iraqi Air Force, IqAF).

El Gobierno de Irak ha formulado sendas solicitudes para la adquisición de 18+18 aparatos de la variante de exportación F-16IQ en septiembre de 2010 y diciembre de 2011 respectivamente en el marco del programa de ventas militares al extranjero de EEUU (Foreign Military Sales Programme, FMS). La solicitud formulada en el mes de diciembre ha de ser aún aprobada por el Congreso de los EEUU, institución responsable de autorizar las exportaciones de material de defensa al extranjero.

El importe global de los dos contratos de adquisición será de alrededor de 6.500 millones de dólares (4,2 y 2,3 billones de dólares respectivamente) y su ejecución se extenderá durante los próximos 15 años.

La adquisición de los F-16IQ permitirá la modernización de la Fuerza Aérea Iraquí (IqAF) por medio de la incorporación de las necesarias capacidades de defensa aérea y de interoperabilidad con los países aliados para las eventuales misiones que la IqAF pudiera llevar a cabo en coalición.

El primero de los dos escuadrones de F-16IQ previstos no entraría en servicio en la IqAF hasta el año 2015 ó 2016, según ha declarado recientemente a The Wall Street Journal el Jefe de Estado Mayor de la IqAF, Teniente General Anwar Amin.

draw_f16iq_LMgraphic

El compendio de todo el material previsto en las dos solicitudes de adquisición del sistema F-16IQ formuladas por el gobierno iraquí es el siguiente:

  • 36 [18+18]* cazabombarderos F-16C/D Block 50/52 equipados con motores de alto rendimiento Pratt & Whitney F100-PW-229 o General Electric F110-GE-129 y radar APG-68(V)9 (el último pedido de 18 aparatos – 2011 – comprende 12 monoplazas F-16C y 6 biplazas F-16D);
  • 12 [6+6] motores adicionales Pratt & Whitney F100-PW-229 o General Electric F110-GE-129 (según decisión final a adoptar sobre la planta motriz);
  • 12 [6+6] radares adicionales APG-68(V)9;
  • 38 [19+19] cañones M61A1 Vulcan de 20 mm;
  • 156 [36+120] soportes para lanzamiento de misiles guiados LAU-129/A;
  • 300 [200+100] misiles aire-aire AIM-9L/M-8/9 Sidewinder (corto alcance);
  • 300 [150+150] misiles aire-aire AIM-7M-F1/H Sparrow (medio alcance);
  • 100 [50+50] misiles aire-superficie AGM-65D/G/H/K Maverick;
  • 400 [200+200] GBU-12 Paveway II, unidades de guiado láser para bombas de 500 libras MK82 (241 Kg);
  • 100 [50+50] GBU-10 Paveway II, unidades de guiado láser para bombas de 2.000 libras MK84 (925 Kg);
  • 100 [50+50] GBU-24 Paveway III, unidades de guiado láser para bombas de 2.000 libras MK84 (925 Kg);
  • 230 bombas de aviación MK84 de 2.000 libras (925 Kg);
  • 800 bombas de aviación MK82 de 500 libras (241 Kg);
  • 10.000 proyectiles PGU-27A/B de 20 mm;
  • 30.000 proyectiles PGU-28 de 20 mm;
  • 40 [20+20] pares de depósitos de combustible externos (subalares);
  • 20 sistemas de radio de canal único AN/ARC-238;
  • 120 JHMCS, sistemas de información y adquisición de objetivos integrado en el casco;
  • 40 [20+20] sistemas de posicionamiento global (GPS) con prestación comercial estándar/sistemas de navegación inercial (INS) integrados;
  • 40 [20+20] barquillas de designación de objetivos AN/AAQ-33 Sniper o AN/AAQ-28 Litening;
  • 8 [4+4] F-9120, sistemas de reconocimiento aerotransportado avanzados (AARS), o barquillas de reconocimiento DB-110 (RECCE);
  • 40 [20+20] sistemas de identificación amigo-enemigo (IFF) avanzados AN/APX-113 (sin Modo IV);
  • 44 [22+22] sistemas de contramedidas electrónicas AN/ALE-47;
  • 44 [22+22] sistemas de contramedidas electrónicas avanzadas (ACES) ALQ-211 o AN/ALQ-187 y receptores de alerta radar AN/ALR-93;
  • Equipamiento de apoyo en tierra para el suministro de combustible y armamento;
  • Kits de modificación;
  • Repuestos;
  • Apoyo logístico, técnico y de ingeniería;
  • Documentación técnica;
  • Formación de personal de tierra;
  • Equipo de entrenamiento de personal de tierra;
  • Simulador de vuelo en tierra;
  • Sistema conjunto de planificación de misiones.

(*) El valor entre corchetes corresponde al número de unidades comprendidas en cada una de las solicitudes formuladas por el Gobierno de Irak en septiembre de 2010 y diciembre de 2011 respectivamente.

© ERP, 2012. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este contenido, por cualquier medio, sin la autorización expresa del titular del copyright.

Arriba: F-16C en configuración de ataque aire-superficie

De arriba a abajo: Misil AIM-9 Sidewinder; misil AIM-7 Sparrow; misil AGM-65 Maverick; bomba GBU-12 Paveway II; bomba GBU-24 Paveway III; bomba MK-82; bomba MK-84.

Galería fotográfica

Créditos: Lockheed-Martin y varios autores

log_iqaf_new

17 de enero de 1966: Colisión ‘nuclear’ en espacio aéreo español

17 enero 2012

bar_nacopyryg

El 17 de enero de 1966 el espacio aéreo español sobre la Provincia de Almería fue escenario de la colisión entre un bombardero Boeing B-52 Stratofortress y un avión nodriza McDonell Douglas KC-135 Stratotanker del Mando Aéreo Estratégico (SAC, Strategic Air Command) de la Fuerza Aérea de EEUU (USAF) durante una maniobra rutinaria de reabastecimiento de combustible en vuelo a gran altitud.

El bombardero llevaba a cabo un tercer intento de acoplamiento con el avión cisterna, procedente de la Base Aérea de Morón (Sevilla), cuando la boca de la pértiga de reabastecimiento del nodriza golpeó violentamente al bombardero desgarrando su fuselaje superior longitudinalmente y provocando la ignición y explosión de las 182 toneladas de queroseno de sus depósitos. Un total de 7 de los 11 tripulantes de las dos aeronaves resultaron fallecidos en el accidente.

El bombardero se encontraba de regreso a la base de la Fuerza Aérea de Seymour Johnson en Goldsboro, Carolina del Norte (EEUU), tras llevar a cabo una misión de alerta siguiendo la ruta sur del Mando Aéreo Estratégico denominada en código ‘Chrome Dome’ (cúpula de cromo)*. El B-52 iba armado con cuatro bombas de hidrógeno B28**, un modelo concebido para ataques nucleares por gravedad, con una potencia explosiva de entre 70 kilotones (Kt) y 1,45 megatones (Mt) [Como referencia comparativa considérese que la bomba atómica ‘little boy’ lanzada el 6 de Agosto de 1945 sobre la ciudad japonesa de Hiroshima tenía una potencia de 12,5 kilotones, equivalente a la detonación de 12.500 toneladas de Trinitrotolueno (TNT)].

El material de alto explosivo, aunque no el fisible o nuclear, de dos de las bombas detonó como consecuencia del impacto con el suelo sembrando los campos del municipio almeriense de Palomares de Uranio 235 (U235), Plutonio 239 (PU239) y de otros residuos radiactivos que formaban parte de los componentes de las dos bombas de hidrógeno. La tercera bomba cayó en tierra y se mantuvo intacta, mientras que la cuarta se hundió en el Mediterráneo, donde fue localizada a 8 kilómetros de la costa tras 80 días de intensa búsqueda y extraída dos semanas después, el 7 de abril. En estos dos últimos casos el despliegue del paracaídas incorporado a este modelo de bomba minimizó el impacto y permitió que ambos artefactos mantuvieran su integridad estructural.

Este tipo de accidente, en el que se ve comprometida la seguridad de una o varias armas nucleares, recibe la denominación técnica de ‘broken arrow’ (del Inglés, flecha rota) y comprende, entre otras circunstancias, desde la pérdida, robo o incautación de un arma nuclear o de alguno de sus componentes; la detonación no nuclear de un artefacto y la contaminación radiactiva (como en el caso de Palomares); hasta la detonación accidental, no autorizada, o potencial de un arma nuclear por razones ajenas a un acto de guerra.

Los Estados Unidos llevaron a cabo una limpieza extensiva de la zona de la catástrofe en Palomares, de donde se retiraron 1.400 toneladas de tierra y vegetación contaminadas que fue enviada a los EEUU para su almacenamiento definitivo.

El entonces Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, se bañó junto al embajador estadounidense en la playa de Palomares para tratar de minimizar las consecuencias del accidente frente a la opinión pública española y demostrar que no existía peligro de radiación.

El actual Convenio entre el Reino de España y los Estados Unidos de América sobre Cooperación para la Defensa de 1 de Diciembre de 1988 señala expresamente en su Artículo 11.2 que “La instalación, almacenamiento o introducción en territorio español de armas nucleares o no convencionales, o sus componentes, quedarán supeditados al acuerdo del Gobierno español“. Así mismo, en los canjes de notas diplomáticas que acompañan al Convenio, se recoge una carta del entonces Ministro de Asuntos Exteriores español, Francisco Fernández Ordóñez, al entonces embajador de EEUU en la que con la misma fecha del Convenio se realiza textualmente la siguiente declaración: “(..) es política del Gobierno español que no sobrevuelen España aeronaves con armamentos y material nuclear a bordo y que cualquier cambio en esta práctica exige el consentimiento del Gobierno de España“. Parece pues evidente suponer que estas disposiciones son consecuencia directa de los acontecimientos que tuvieron lugar en Palomares el 17 de enero de 1966.

(*) Por aquel entonces la doctrina de disuasión nuclear del SAC (Mando Aéreo Estratégico, USAF) consistía era mantener permanentemente en vuelo, y en ruta hacia las fronteras de la entonces URSS, un número sustancial de bombarderos estratégicos con objetivos preasignados que en caso de un ataque nuclear soviético inesperado proporcionarían a los EEUU una capacidad inmediata de represalia con armas nucleares sobre objetivos en el interior de la Unión Soviética. En este tipo de misiones el apoyo de aviones nodriza desplegados en bases de ultramar resultaba una pieza clave para mantener a los bombarderos en el aire – donde eran menos vulnerables a un ataque nuclear – y sostener el desarrollo de las operaciones aéreas de disuasión estratégica.

Esta doctrina resultó obsoleta con el despliegue de los modernos submarinos balísticos lanzamisiles de propulsión nuclear (SSBN) o ‘boomers’, dotados de una notable capacidad de supervivencia gracias a su sigilo. Sin embargo, los bombarderos estratégicos constituyen aún hoy en día uno de los pilares de la llamada tríada en la disuasión nuclear estadounidense junto a los misiles balísticos de lanzamiento submarino (SLBM, del Inglés Submarine-Launched Ballistic Missile) y los misiles balísticos intercontinentales con base en tierra (ICBM, del Inglés Intercontinental Ballistic Missile).

(**) La bomba B28 (o modelo Mark 28) estuvo en servicio en la Fuerza Aérea de EEUU (USAF) entre 1958 y 1991.

Bomba de hidrógeno B28 (Mark 28)

© ERP 2012. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este contenido, por cualquier medio, sin la autorización expresa de los titulares del copyright.

Recursos de interés

log_sac_usaf

Primeras entregas del F-35B JSF a los Marines de EEUU

16 enero 2012

El Cuerpo de Marines de EEUU (USMC) ha recibido el 11 de Enero las dos primeras unidades de serie del F-35 Lightning II Joint Strike Fighter (JSF) en su versión de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL, del Inglés Short Take Off and Vertical Landing).

La ceremonia de entrega tuvo lugar en la base de las Fuerzas Aéreas de Eglin, Florida, sede del 501 Escuadrón de Entrenamiento de Caza y Ataque de la Segunda Ala de Aeronaves del USMC, a la que estarán adscritos los aparatos entregados.

Con estas dos aeronaves el fabricante, Lockheed Martin, ha entregado un total de 8 unidades del JSF al Departamento de Defensa de EEUU, las dos primeras correspondientes al modelo F-35B STOVL para el USMC y anteriormente otras 6 unidades del modelo F-35A de despegue y aterrizaje convencional (CTOL, del Inglés Conventional Take Off and Landing) para la Fuerza Aérea (USAF) y adscritos al Ala de Caza 33, también con base en Eglin.

El F-35 Lightning II Joint Strike Fighter es una aeronave de caza y ataque de quinta generación que incorpora características furtivas – o de baja detectabilidad (stealth) – a sus altas prestaciones en velocidad y agilidad. El JSF cuenta con sensores totalmente integrados y con un avanzado sistema de presentación de datos montado en el casco (HMDS, del Inglés Helmet-Mounted Display System) que aporta al piloto toda la información suministrada por los sensores del aparato relativos al vuelo y al perfil de la misión – en sustitución del tradicional panel de presentación de datos o HUD (del Inglés Head-Up Display) – y que constituye un sistema de puntería electro-óptico para las armas de la aeronave.

Variantes

Existen 3 variantes del JSF: F-35A CTOL, versión de despegue y aterrizaje convencional; F-35B STOVL, variante con capacidad de despegue y aterrizaje vertical; y la F-35C Carrier Variant, la versión embarcada en portaaviones. Las tres variantes están llamadas a reemplazar en los próximos años a los A-10 Thunderbolt II y F-16 Fighting Falcon de la USAF, a los F/A-18 Hornet de la US Navy, y a los F/A-18 y AV-8B Harrier II del USMC en sus operaciones embarcadas.

El Programa JSF

El programa de desarrollo del JSF es responsabilidad de un consorcio internacional liderado por EEUU y formado por otros 8 países: Reino Unido, Italia, Australia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Países Bajos y Turquía. El JSF también será exportado a terceros países en el marco del programa de ventas militares al extranjero de EEUU (Foreign Military Sales Programme, FMS), en concreto a Israel (F-35A CTOL) y a Japón, que a finales de 2011 ha seleccionado la variante F-35A como ganadora del concurso F-X para dotarse de un nuevo caza de última generación para sustituir a sus veteranos F-4EJ Phantom II.

España también ha mostrado interés por la adquisición de la variante de despegue y aterrizaje vertical F-35B como futuro reemplazo de los AV-8B Harrier II Plus en servicio con la 9ª Escuadrilla de Aeronaves de la Armada.

Vídeos