Tierras raras: Aplicaciones militares e implicaciones estratégicas

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Las llamadas tierras raras (o REE, Rare Earth Elements) son un conjunto de 17 elementos de la tabla periódica que, en su forma mineral, constituyen un recurso crítico como materia prima para la fabricación de componentes electrónicos de alta tecnología por sus propiedades magnéticas y conductoras.

Las tierras raras son relativamente abundantes en la corteza terrestre, pero no con el grado de concentración necesario para hacer viable y rentable su explotación, salvo en un número muy limitado de yacimientos en todo el mundo.

Los 17 minerales que conforman las llamadas tierras raras se categorizan en elementos ligeros (Lantano, Cerio, Praseodimio, Neodimio, Prometio y Samario) y pesados (Europio, Gadolinio, Terbio, Disprosio, Holmio, Erbio, Tulio, Iterbio, Lutecio, Escandio e Itrio).

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El procesamiento de las tierras raras es complejo, caro e implica riesgos medioambientales. Comienza con la extracción del mineral del yacimiento y la obtención de un concentrado específico de los distintos óxidos de las tierras raras por medio de la separación del mineral de interés a través de técnicas de flotación. Del refinado de estos óxidos se obtienen metales con distintos grados de pureza, que se utilizan para crear las aleaciones que constituyen la materia prima en la fabricación de componentes electrónicos avanzados.

Aplicaciones militares

Tales componentes tienen importantes aplicaciones militares:

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Arriba: Misil de crucero BGM-109 Tomahawk (superior)/ Joint Direct Attack Munition (JDAM) ER (inferior)

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Arriba: Sistema aéreo no tripulado (UAS) Grey Eagle (superior)/Destructor lanzamisiles DDG 1000 USS Zumwalt, US Navy (inferior)

  • Equipos de guerra electrónica, como dispositivos de interferencia de radares, sistemas acústicos y armas de energía dirigida, como los cañones electromagnéticos.
  • Sistemas de puntería y de guiado láser; sistemas láser aerotransportados (ABL) o sobre plataformas terrestres y navales; dispositivos láser contra artefactos explosivos improvisados (IED).

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Arriba: Sistema láser aerotransportado (ABL) YAL-1A, USAF

  • Sistemas de radar y sonar.

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Arriba: Radar del sistema de defensa contra misiles balísticos (BMD), EEUU

  • Sistemas de visión nocturna.

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  • Y sistemas de detección de la radiación y de alerta temprana contra agentes químicos, entre otros.

Por poner tan sólo un ejemplo, el programa del cazabombardero de quinta generación F-35 Lightning II Joint Strike Fighter constituye un claro exponente de un significativo consumo industrial de estos materiales para la producción de esta aeronave.

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No obstante, las aplicaciones civiles de estos componentes son mucho más amplias, por ejemplo, en la fabricación de pantallas planas para todo tipo de dispositivos, placas fotovoltaicas, baterías para sistemas híbridos y eléctricos, elementos magnéticos, dispositivos médicos y de la industria del petróleo, el automóvil (vehículos híbridos) y las energías renovables (aerogeneradores).

Uno de los mayores logros resultantes del empleo de estos materiales en la industria electrónica ha sido la miniaturización de dispositivos y de sus componentes.

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Implicaciones estratégicas: La incógnita china

China es el principal proveedor global de tierras raras gracias a la elevada concentración de elementos en sus yacimientos, el bajo coste de explotación, la flexibilidad de la legislación medioambiental en vigor y por su liderazgo en la tecnología de refinado de estos minerales.

La República Popular posee en torno al 50% de las reservas mundiales de tierras raras y monopoliza el 97,3% de la producción bruta total de mineral, estimada en unas 130.000 toneladas métricas anuales, según datos del año 2010. Ese mismo año China produjo el 97% del total de óxido y el 89% de las aleaciones obtenidas a partir de estos elementos en todo el mundo.

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Desde 2010 el gobierno chino ha impuesto unas estrictas cuotas sobre la exportación de tierras raras, que han supuesto una reducción global de las exportaciones de estos elementos en un 40%, lo que plantea un escenario preocupante considerando que la industria mundial depende casi exclusivamente de China como único proveedor de estos materiales.

Esta política de restricción de las exportaciones de tierras raras del gobierno chino podría resultar crítica en un contexto de creciente rivalidad industrial, tecnológica y estratégica entre las potencias occidentales, especialmente EEUU, y Japón con la República Popular de China.

Desde 2011 la legislación presupuestaria en vigor relativa a la defensa de EEUU (National Defense Authorization Act) establece que las tierras raras constituyen un recurso crítico para la producción, el sostenimiento y la operatividad de una parte significativa de la base industrial de la defensa y de los sistemas militares estadounidenses. El Departamento de Defensa de EEUU estima que sólo las necesidades actuales de consumo de estos elementos para usos militares rondan las 175 toneladas anuales.

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En palabras del Presidente de EEUU, Barack H. Obama: ‘Las tierras raras son demasiado importantes para nosotros como para mantenernos al margen’. Por esta razón, el Departamento de Defensa de los EEUU ya ha puesto en marcha una estrategia dirigida a diversificar y asegurar la cadena de suministro de estos materiales para las aplicaciones militares más críticas, también mediante el reciclaje, y mitigar así la dependencia de las importaciones desde el extranjero.

Así, estudios geológicos recientes llevados a cabo por EEUU en la región meridional de Helmand, en Afganistán, han determinado que existen reservas de estos minerales con un valor estimado en más de 7.000 millones de dólares, lo que constituye una motivación de interés estratégico para extender la presencia norteamericana en el país asiático con el propósito de controlar y asegurar los yacimientos de tierras raras.

España no produce ninguno de estos materiales, por lo que depende exclusivamente de las importaciones para obtener estos elementos. No obstante, existen indicios de la presencia de algunos de estos minerales en Galicia, Castilla y León y Extremadura, donde se cree que pudiera haber Lantano y Cerio.

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